EN
HOMENAJE A UNA GRAN MUJER
LA ABUELA MARGARITA, CURANDERA Y GUARDIANA DE LA
TRADICION MAYA

Ella nos dice: Tengo 71 años. Nací en el campo, en el estado de Jalisco (México), y vivo en la montaña. Soy viuda, tengo dos hijas y dos nietos de mis hijas, pero tengo miles con los que he podido aprender el amor sin apego. Nuestro origen es la Madre Tierra y el Padre Sol. He venido a la Firma de la Terra para recordarles lo que hay dentro de cada uno.
- Donde vamos tras esta vida?
- Uy hija mía, al disfrute! La muerte no existe. La muerte simplemente es dejar el cuerpo físico, si quieres.
- Ya se la ve a usted sabia, abuela.
- El poder del cosmos, de la tierra y del gran espíritu esta ahí para todos, basta tomarlo. Los curanderos valoramos y queremos mucho los cuatro elementos (fuego, agua, aire y tierra), los llamamos abuelos. La cuestión es que estaba una vez en España cuidando de un fuego, y nos pusimos a charlar.
- Con quien?
- Con el fuego. Yo estoy en ti, me dijo. Ya lo sé, respondí. Cuando decidas morir retornaras al espíritu.
- Interesante conversación.
- Todo tu cuerpo está lleno de fuego y también de espíritu -me dijo-, ocupamos el cien por cien dentro de ti. El aire son tus maneras de pensar y ascienden si eres ligero. De agua tenemos más del 80%, que son los sentimientos y se evaporan. Y tierra somos menos del 20%.
- Hola.
- El muertito más reciente de mi familia es mi suegro, que se fue con más de 90 años. Tres meses antes de morir decidió el día. Si se me olvida -nos dijo-, me lo recuerdan. Llego el día y se lo recordamos. Se bañó, se puso ropa nueva y nos dijo: Ahora me voy a descansar. Se tumbo en la cama y murió. Eso mismo le puedo contar de mi bisabuela, de mis padres, de mis tías.
- Y usted, abuela, como quiere morir?
- Como mi maestro Martínez Paredes, un maya poderoso. Se fue a la montaña: Al anochecer vengan por mi cuerpo. Se le oyó cantar todo el día y cuando fueron a buscarle, la tierra estaba llena de pisaditas. Así quiero yo morirme, danzando y cantando. Sabe lo que hizo mi papa?
- Que hizo?
- Una semana antes de morir se fue a recoger sus pasos. Recorrió los lugares que amaba y a la gente que amaba y se dio el lujo de despedirse. La muerte no es muerte, es el miedo que tenemos al cambio.
- Que merece la pena?
- Cuando miras a los ojos y dejas entrar al otro en ti y tú entras en el otro y te haces uno. Esa relación de amor es para siempre, ahí no hay hastío. Debemos entender que somos seres sagrados, que la Tierra es nuestra Madre y el Sol nuestro Padre. Hasta hace bien poquito los huicholes no aceptaban escrituras de propiedad de la tierra. Como voy a ser propietario de la Madre Tierra? decían.
- Aquí la tierra se explota, no se venera.
- La felicidad es tan sencilla! consiste en respetar lo que somos, y somos tierra, cosmos y gran espíritu. Y cuando hablamos de la madre tierra, también hablamos de la mujer que debe ocupar su lugar de educadora.
- Cual es la misión de la mujer?
- Enseñar al hombre a amar. Cuando aprendan, tendrán otra manera de comportarse con la mujer y con la madre tierra. Debemos ver nuestro cuerpo como sagrado y saber que el sexo es un acto sagrado, esa es la manera de que sea dulce y nos llene de sentido. La vida llega a través de ese acto de amor. Si banalizas eso, que te queda? Devolverle el poder sagrado a la sexualidad cambia nuestra actitud ante la vida. Cuando la mente se une al corazón todo es posible. Yo quiero decirle algo a todo el mundo:
- ...?
- Que pueden usar el poder del Gran Espiritu en el momento que quieran. Cuando entiendes quien eres, tus pensamientos se hacen realidad. Yo, cuando necesito algo, me lo pido a mí misma. Y funciona.
- Hay muchos creyentes que ruegan a Dios, y Dios no les concede.
- Porque una cosa es ser limosnero y otra, ordenarte a ti mismo, saber qué es lo que necesitas. Muchos creyentes se han vuelto dependientes, y el espíritu es totalmente libre; eso hay que asumirlo. Nos han enseñado a adorar imágenes en lugar de adorarnos a nosotros mismos y entre nosotros.
- Mientras no te empaches de ti mismo.
- Debemos utilizar nuestra sombra, ser más ligeros, afinar las capacidades, entender. Entonces es fácil curar, tener telepatía y comunicarse con los otros, las plantas, los animales. Si decides vivir todas tus capacidades para hacer el bien, la vida es deleite.
- Desde cuando lo sabe?
- Momentos antes de morir mi hija me dijo: Mama, carga tu sagrada pipa, tienes que compartir tu sabiduría y vas a viajar mucho. No temas, yo te acompañaré. Yo vi con mucho asombro como ella se incorporaba al cosmos. Experimente que la muerte no existe. El horizonte se amplio y las percepciones perdieron los limites.
- Si.
- Mis antepasados nos dejaron a los abuelos la custodia del conocimiento: Llegara el día en que se volverá a compartir en círculos abiertos. Creo que ese tiempo ha llegado...